¿Vestidas para Nadar?
- Judit Jimenez

- 21 jun 2021
- 2 Min. de lectura
Es importante pararse a pensar que tenemos algunas prendas que son tan comunes en nuestras vidas, que realmente no somos conscientes del esfuerzo que han realizado miles de mujeres a lo largo de la historia para poder vestirlas. Uno de estos ejemplos son los bañadores ¿podéis imaginaros ahora un verano sin bañador o sin bikini?. Hace 100 años las mujeres no podían bañarse en el mar o en la piscina hasta que por recomendación médica se empezó a extender la creencia de que el agua salada era buena para la salud y sobre todo para poder procrear.

Durante muchos años las mujeres no podían nadar, ni pasearse hasta la orilla para darse un baño, debían usar un carro para llegar hasta el agua.
Fue a principios del siglo XX cuando Annete Kellerman, australiana y nadadora profesional hizo una defensa pública para llevar bañadores de una sola pieza y se presentó en una playa de Masachussets con un bañador ceñido, por encima de las rodillas y mangas cortas que hizo que la detuvieran. Entonces, existían en las playas unos hombres conocidos como "medidores de bañadores" que se aseguraban de que los bañadores cumpliesen con el límite establecido en cuanto a la medida por encima de la rodilla.
Al poco tiempo a partir del incidente nació una colección de baño de una sola pieza con su nombre y fueron varias las mujeres que comenzaron a lucirlos por las playas. Desde ese momento las mujeres se armaron de valor y valentía para lucir bañadores a sus gustos sin importar les cuánto estuvieran enseñando de sus cuerpos.

1920
Gracias a la gran Coco Chanel en esta época se produce un cambio en la mentalidad a nivel global, pues pone de moda el estar bronceada, dejando de considerarse cosa de clase baja y cada vez las clases más acomodadas apuestan por ello. Es aquí cuando los trajes se acortaron y se conviertieron en bodies que cubrían hasta la mitad del muslo, además de eliminarse las faldas para que la piel pudiera broncearse con el sol. ¿La parte negativa? El tejido era de lana, por lo que al mojarse las prendas podían llegar a pesar hasta tres kilos.

1940
En los cuarenta Hollywood vive su época dorada, y las actrices posan en la playa con sensuales trajes de baño encorsetados que apenas cubren las piernas y que anunciaban la aparición de las pin up poco después.
En 1946, Louis Réard, un ingeniero francés, cambió la moda y por supuesto también cambió la historia del bañador para siempre. Diseñó un bañador de dos piezas, le nombró bikini, en honor al atolón polinesio Bikini, donde se llevaban a cabo pruebas nucleares y fue entonces cuando comenzó la verdadera revolución.
¿Teníais idea que cien años atrás todavía nos metíamos en el agua vestidas?
Parece que hace mucho tiempo, pero en realidad no es nada, por suerte y gracias a la perseverancia de nuestras antecesoras esto ha cambiado. Y no tenemos que escondernos bajo metros de tela.
Hasta pronto.


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